lunes, 5 de noviembre de 2012

El tratamiento con células madre, un ejemplo

Uno de los blogs en los que colaboro es el de la Asociación Española de Comunicación Científica y como mi último artículo puede ser de interés para los lectores de este blog, ya que trata sobre temas de medicamentos, me he permitido el reproducirlo aquí. Ya me diréis que os parece.

Unas cuantas veces nos hemos encontrado en la prensa o en la televisión con noticias sobre fantásticos tratamientos con células madre que curan todo tipo de enfermedades. Incluso últimamente parece que se están poniendo de moda los tratamientos cosméticos con células madre para reducir arrugas y cosas similares.

Sin embargo, lo que hay es mucha confusión. Y esto es preocupante (como pone de manifiesto la nota que sacó ayer sobre el tema la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios -AEMPS- ), ya que no solo pasa con los “tratamientos con células madre” sino que también ocurre con otros tratamientos que se encuentran en diferentes fases de investigación y todavía no han sido aprobados para su uso como medicamentos, así como con cosméticos que publicitan contener ciertas sustancias a las que nombran de una forma poco clara.



Retomemos el ejemplo de las células madre. Hay que admitir que el uso de células madre como terapia es muy prometedor en unas cuantas circunstancias. Sin embargo, en estos momentos sólo está autorizado su uso en los procesos que implican un trasplante a uno mismo, principalmente. Esto quiere decir que sí que se pueden utilizar las células madre, ya sean embrionarias o adultas, de una persona para esa misma persona. Este tipo de tratamiento está teniendo muy buenos resultados en enfermedades que suponían un trasplante de médula ósea para la producción de células sanguíneas sanas (por ejemplo las leucemias y los linfomas –cánceres de la sangre-). A excepción de estos trasplantes y el tratamiento de lesiones corneales con ciertas células madre, las terapias con este tipo de células son consideradas medicamentos, y como tales tienen que pasar por una serie de estudios que certifiquen su eficacia y seguridad, además de tener que ser aprobadas para su uso comercial. En España no existe ningún medicamento con células madre humanas que esté comercializado en este momento. Es decir, cualquier tratamiento con células madre que se esté ofertando a pacientes en este momento es ilegal.

Pero la confusión también llega cuando vemos en medios de comunicación noticias que dan esperanzas a los pacientes que tienen ciertas enfermedades. No debemos confundir buenos resultados en estudios con ratones, o incluso en estudios clínicos ya en humanos, con la certeza de que existe un nuevo medicamento para tratar la enfermedad X o el síntoma Y. Un ejemplo de esto es el uso de células madre humanas para tratar fracturas articulares y un artículo en el que se habla de ello dando la impresión de que el tratamiento estuviera ya implantado en varios hospitales españoles como una opción terapéutica (aunque me imagino yo, que lo que querría decir y no dice es que en estos hospitales se están llevando a cabo estudios clínicos con esta nueva terapia) y esto lleva a pensar a los pacientes que esta es una terapia autorizada que ya se está usando.

Además, hay algunos que se suben al carro del tirón mediático que tienen los tratamientos con células madre y utilizan este término para publicitar y hacer más atractivos sus productos. Esto ocurre por ejemplo con algunos cosméticos. En el caso de cosméticos con células madre la reglamentación dice que los cosméticos no pueden contener ningún producto de origen humano, y que los tratamientos de estética que utilicen células madre humana tendrían la categoría de medicamento y necesitarían todos los procesos y autorizaciones que necesita un medicamento para ser legal. Sin embargo, existen cosméticos o tratamientos de belleza que dicen que tienen células madre, como el de esta página web. Y aquí es donde confunden a la gente, ya que si se lee la letra pequeña, se dice que las células madre son células madre vegetales, que nada tienen que ver con las humanas. Además no está demostrado que estas células madre vegetales (o de otro origen diferente al humano) tengan ninguna utilidad para el tratamiento de enfermedades.

En fin, que se le está dando mucha difusión al uso de las células madre humanas para tratar diferentes enfermedades y esto está provocando grandes confusiones y el aprovechamiento por parte de algunos de esta difusión para vender como tratamientos con células madre algunas cosas que no lo son. Así que tengamos cuidado cuando leamos sobre estos temas, e informémonos bien para evitar confusiones, porque no es oro todo lo que reluce, ni medicamento legal todo lo que es ofrecido como tal.

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